viernes, diciembre 08, 2006


NAVIDAD EXPRESS.Entro al supermercado que hay bajo mi casa y casi me caigo de culo del flash. En la zona de la frutería han hecho un pequeño apartado con unas estanterías expresamente adornadas y dedicadas en las que se exponen ya para la venta productos navideños tales como mantecados, polvorones, turrones, hojaldres y demás tentaciones revienta dietas.
En dos semanas la metamorfosis y la locura colectiva invadirá escaparates, calles, grandes superficies comerciales, emisoras de radio, televisión ánimos y conversación en general en autobuses, salas de espera, revistas, periódicos y trayectos de ascensor. Por lo menos no se hablara del frío ni del tiempo.Yo no se, o mejor no quiero saber a que oscura consigna obedece esto de adelantarse con tanta alevosía a los acontecimientos; sobre todo a los acontecimientos que no suponen catástrofe o desgracia alguna para las personas como son el hambre, la enfermedad, la delincuencia, el choriceo de barrio, la guerra, las injusticias políticas y sociales, los abusos de poder sobre los mas débiles.
Si pusiéramos los pies en el suelo y viéramos las cosas de otra manera, este adelantarse si que seria bueno y muy necesario. Que pena que se de en tan escasísimas y raras ocasiones y que a casi nadie le interese ir por delante anticipando medidas y soluciones antes de que lleguen.Imagino ya a los niños en los colegios preparando el repertorio típico del cancionero navideño al huso para orquestilla de pandereta, flauta de plástico y zambomba de plástico también y piel artificial comprado todo ello en un todo cien, y la escenita tierna y postiza del nacimiento “del niñito rey sin reino” y la anunciación del ángel a la virgen Maria, y la adoración de los reyes magos sin reino también, y la estrella que guía su camino estrellada en árboles, puertas, balcones y ventanas o en cualquier sitio donde se vea no se vallan a perder lo pobres.
Todos el ultimo día de clase vestidos de pastores, pastoras, vírgenes marías, san joses con barbas y ropas imposibles e inimaginables, casi de carnaval y quien sabe, hasta habrán tiernos infantes vestidos de mulas, de bueyes, de herodes, de ángeles, de centuriones romanos y puede que algún despistado de ultima hora valla vestido de Fernando alonso con coche incluido, que todos son los llamados a este circo de la locura colectiva y falsamente dulzona y tierna de la navidad made in vete tu a saber, pero pocos los escogidos para librarse de la epidemia de imbecilidad colectiva creciente.
Si los de verdad levantaran la cabeza y vieran tanto niño de proletario y aspirante a burgués vestido de esa guisa se partían el culo y se morían otra vez del ataque de risa. Pero bueno, a estas alturas de siglo hay que estar curado de espanto y preparado para lo que te echen; ya se sabe; te puedes encontrar una maquina de coca cola en mitad del desierto del Sahara o una de café y bebidas calientes en la cima del everest, un ciber en la selva del amazonas o un cajero automático en la luna, por poner un ejemplo. También imagino a toda esa prole de enanos futuros colonos del planeta sacándole punta al lápiz para escribirle a los reyes magos sin reino esas cartas imposibles, con letra mas o menos aplicada y legible y que casi todos sabemos ya a esta altura de la vida y de trescientas mil navidades a cuestas como terminan y que casi siempre por iluminación del espíritu santo también sabemos como empiezan: a saber, con la consabida letanía a lo “corte ingles” de: mis queridos reyes magos, este año he sido muy buena, o bueno, que no hay que discriminar…bla, bla, bla y después de pedir nosecuantos juguetes ultimo modelo de lo mas “molón y superchuli que te cagas” vistos en los anuncios de la cajita retonta sin mas remedio por repetidos machaconamente hasta la saciedad, terminan estas cartas infames pero inocentes mas o menos al estilo o al uso de cómo empezaron. Si es que no las mandan ya por el móvil.Hay que joderse; con los niños no se juega; o eso se dicen ilustradísimos guardianes de la moral pueril con la boca bien llena y el corazón atascado de moralina y ética tragada sin masticar, porque luego la verdad es muy otra.
Son un negocio que deja una pasta muy gansa a la que nadie dice que no ni hace ascos.
Pero ya ves, siempre hay alguien que descaradamente aprovecha el espíritu colectivo de estas fechas para ponerse las botas y cometer estas felonías; y no como lo hace “papa Noel” para salir a la calle a currar y repartir “ilusiones” de plástico y goma eso si, envueltas en papeles multicolor con una tradición de siglos que imagino por su parte de buena fe y voluntad. Claro que habrá que ver si esto es verdad o bulo también
No hay escrúpulos y de la navidad se esta haciendo una mentira globalmente aceptada y distorsionada hasta la demencia y el esperpento instaurando toda una política consumista bien enjabonada, lavada y perfumada para la ocasión, muy cómoda, bien justificada e incuestionable pero también de lo mas agresiva y depredadora que si nos fijamos va la friolera de un mes por delante del día D. y todo por eso de no valla a ser que nos quedemos sin navidad de grandes superficies comerciales con musiquita ambiente de fondo y dependientas con su sonrisita profidén y muy POLITICAMMENTE CORRECTAS por no anticipar.Hasta los telediarios y los medios de comunicación en general se vuelven más dulces y frívolos y esconden “LA BASURA” con la que nos bombardean a diario, nos rebotan el estomago y nos meten el miedo en el cuerpo conforme se acerca la fecha clave y se olvidan de que hay gente en el mundo que no puede permitirse la magia de la mentira de estos reyes sin reino en la tierra a toda luz y neones de color, de cartón, brillantina y mas falsos que el trineo volador tirado por renos de SANTA CLAUS.Que derroche y que falsedad más grande; como si las demandas de los necesitados solo existieran el día de noche buena. Como si solo esa noche es la que les corroe la soledad, la pobreza, la amenaza del desahucio, el frío en los huesos de taparse con cartones o a testarazos de vino de cartón o ni eso.Y me callo ya porque me sube el vomito a la garganta y eso que queda algo así como un mes y ya he visto las lucecillas de reclamo a todo lo largo de mi calle y esa música chillona y de juguete que no se muy bien de donde sale soltando sin tregua NAVIDAD, NAVIDAD, DULCE NAVIDAD…

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